Reparacion lavadoras Fagor Tenerife

La lavadora es uno de los electrodomésticos más importantes dentro del hogar y, probablemente, uno de los que se hace un uso más amplio. Para que no sufra daños o nos cause frecuentes problemas, es más que conveniente que realicemos un buen mantenimiento, para asegurar una vida duradera y en óptimas condiciones.

Mantenimiento del cajetín de detergente. Debe mantenerse limpio y se puede conseguir de una forma muy sencilla. Basta con extraerlo de su ubicación después de cada lavado, enjuagarlo con una buena cantidad de agua y, después de secarlo, volver a colocarlo correctamente en su lugar. De no hacerse esto, la acumulación de restos podría llegar a atascar la lavadora, con los perjuicios correspondientes.

Limpieza del filtro. El filtro está diseñado para recoger todos aquellos objetos que se desprenden de las prendas en cada lavado. Su función es, evidentemente, que estos restos no consigan llegar hasta la bomba de desagüe de la lavadora, porque si esto sucediera y llegara a bloquearla, nos podríamos encontrar ante un problema bastante grave. Para evitar que el filtro llegue a saturarse, es necesario que lo limpiemos con regularidad, especialmente después de haber lavado ropa muy sucia, o cuando tenemos la sospecha de que algún objeto puede haber sido introducido dentro.

Limpieza de tambor y de los desagües. Es cierto que el tambor es la pieza de la lavadora que está en contacto más frecuente con el agua, pero eso no quita que deba ser limpiado cada cierto tiempo. Para su limpieza, basta con programar en la máquina un ciclo largo de lavado, con el tambor vacío y en un programa que lo llene con agua en abundancia y a una temperatura superior a los 60º. En vez de detergente, utilizaremos en este lavado sin ropa algún producto desincrustante recomendado por el fabricante. Esto ayudará a la limpieza general de todos los desagües y conductos de agua del aparato.

Atención a los productos que se utilizan con la lavadora. Los detergentes de baja calidad son especialmente dañinos, porque no se disuelven de modo correcto y sus residuos tienden a acumularse en el tambor.